A la fórmula “Mens sana in corpore sano” se suman los dispositivos digitales cuando hablamos de jóvenes.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de San Diego en California viene a confirmar algo que ya intuíamos. La fórmula que combina la práctica de la lectura y el deporte con el uso de dispositivos digitales y las relaciones sociales en persona favorece el estado de felicidad en los jóvenes.

La idea de que los jóvenes son felices (o deberían serlo) porque no tienen que enfrentarse a las responsabilidades de la edad adulta no se aviene con la realidad. La autopercepción de la felicidad es bastante frágil en estas edades. Y la mayoría de los estudios lo confirman.

Durante la adolescencia, el cerebro, capaz de influir y controlar adecuadamente las emociones, es todavía algo inmaduro. Por eso se producen frecuentes cambios de humor. La dificultad de adaptarse a diferentes situaciones es mucho mayor que en la edad adulta. Y el nivel de tristeza también es mucho mayor.

Como todo, hay que pasarlo, pero sí hay una receta que podemos compartir con los jóvenes para lidien con esos años complejos de sus vidas: añadir lecturas a sus vidas, hacer deporte, disfrutar de sus amistades en persona y aderezar la fórmula con un poco de uso de dispositivos digitales.

Lectura, deporte y el aderezo justo de los dispositivos digitales.

Los beneficios de la lectura y del deporte son ampliamente conocidos así que no nos detendremos en ellos. También está clara la importancia de las relaciones sociales cara a cara. Así que pasaremos a hablar directamente del aderezo. Según esta investigación, los jóvenes necesitan de las pantallas para ser felices, pero no en cualquier medida. El estudio ha confirmado que se ha que hacer un uso razonable de este condimento. Algo que también hemos comentado en este espacio.

Así, según este informe, los jóvenes que abusan de los dispositivos digitales muestran amplios niveles de tristeza. En contraposición, los chicos y chicas que manifiestan mayores niveles de felicidad leen más, hacen más deporte, y pasan más tiempo con sus amigos. Eso sí, estos últimos también necesitan de las pantallas para complementar sus vidas. Los investigadores han situado en una hora (dos máx.) el tiempo recomendado para favorecer la efectividad de esta fórmula.

 

Fuente: TechCrunch.

 

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