Particularidades de la lectura en pantalla

Particularidades de la lectura en pantalla

La lectura en pantalla es diferente a la lectura en papel. Conocer las particularidades de una y otra y profundizar en ellas es clave para identificar las habilidades que hemos de desarrollar para realizar ambas de forma efectiva. Hoy hablamos de los aspectos relativos a la concreción y la abstracción.

Según un estudio de las diferencias de la lectura de una información en pantalla frente a su lectura en papel, llevado a cabo por investigadores del laboratorio Tiltfactor, departamento interdisciplinar de la Universidad de Dartmouth, una de las particularidades de la lectura en pantalla es que lleva al lector a fijarse en detalles puntuales (concreción), en vez de proporcionarle una perspectiva general (abstracción) de un tema. Conocer este hecho es clave para definir qué habilidades hemos de desarrollar para leer en pantalla de la forma más completa y efectiva posible.

El pensamiento abstracto genera más empatía y creatividad. Sin embargo, los aspectos concretos son a los que recurrimos las personas para percibir e interpretar comportamientos, sucesos y demás estímulos informativos; y son con los que podemos evitar generalizaciones. La importancia entre la concreción y la abstracción reside en la capacidad de determinar la autoestima de una persona y su habilidad para alcanzar sus metas (Geoff Kaufman). Lo ideal es que haya flexibilidad entre ambos razonamientos, por lo que es crucial conocer el impacto que la digitalización de la información puede tener en este importante aspecto cognitivo, para abordarlo de forma adecuada.

La investigación, en la que han participado 400 personas (de las cuales, más de 300 tenían edades comprendidas entre 20 y 24 años), consta de cuatro estudios que evalúan cómo afecta al lector el procesamiento de la información según qué vía utilice. Entre las diferentes pruebas realizadas, se propuso a los participantes leer una historia breve para después responder a un cuestionario. En las preguntas relacionadas con lo abstracto, los lectores de la historia en papel acertaron un 66% más de media; los digitales solo alcanzaron un 48%. En las preguntas concretas, los digitales acertaron en un 73% y los lectores analógicos en un 58%.

 

Fuente: El Mundo.

 

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