Nuevo estudio sobre las consecuencias del tiempo frente a una pantalla en la infancia

Nuevo estudio sobre las consecuencias del tiempo frente a una pantalla en la infancia

Compartimos los resultados de un Nuevo estudio sobre las consecuencias del tiempo frente a una pantalla en la infancia. Según este informe, no hay pruebas que demuestren que el tiempo frente a una pantalla afecte al desarrollo cognitivo ni al bienestar de los menores.

El nuevo estudio sobre la exposición de los menores a las pantallas ha sido realizado por investigadores e investigadoras varias universidades de renombre. Estos utilizaron el Adolescent Brain Cognitive Development (ABCD) Study. Y, a partir de sus datos, analizaron la función cognitiva en relación con el tiempo de uso de dispositivos con pantalla digital.

La investigación, publicada en la revista Cortex, contó con una muestra de casi 12.000 niños y niñas estadounidenses de 9 a 12 años. Y abarcó un periodo de dos años. Durante el mismo, los participantes calcularon la cantidad de tiempo que dedicaban cada día a actividades digitales. Sus respuestas podían variar desde «Nada» hasta «+4 horas/día».

El tiempo que pasaban frente a una pantalla incluía actividades «tradicionales», como ver programas de televisión o películas. Y, también, utilizar plataformas digitales como YouTube para ver vídeos. Así como actividades interactivas, como jugar a videojuegos.

Además, se les preguntó si se relacionaban con otras personas a través de aplicaciones, llamadas, videollamadas y redes sociales. Incluso, en el caso de los niños y niñas con altos índices de uso de dispositivos digitales, no se encontraron pruebas de que su desarrollo cerebral se viera afectado.

El ABCD Study es el mayor estudio a largo plazo sobre el desarrollo cerebral y la salud infantil realizado en Estados Unidos.

En el estudio ABCD, el neurodesarrollo de los participantes se evaluó mediante el seguimiento de la conectividad cerebral funcional. Este se refiere a cómo las regiones del cerebro trabajan juntas e incluye actividades emocionales y fisiológicas. Para ello, se realizaron resonancias magnéticas. Además, se llevaron a cabo evaluaciones de la salud física y mental. Y se obtuvo información la persona a cargo del menor.

Cuando se analizó el uso del tiempo frente a la pantalla junto con los datos del ABCD, los patrones de conectividad cerebral funcional se relacionaron con los patrones de uso de la pantalla. Pero no hubo ninguna asociación significativa entre el tiempo frente a la pantalla y las medidas de bienestar cognitivo y mental. Incluso, cuando el umbral de evidencia se estableció muy bajo.

Algunas declaraciones al respecto de este estudio.

Jack Miller, el primer autor que analizó los datos como parte de su tesis en el Oxford Internet Institute, dijo: «Si el tiempo frente a la pantalla tenía un impacto en el desarrollo del cerebro y el bienestar, esperábamos ver una variedad de resultados cognitivos y de bienestar que esta investigación exhaustiva y representativa no mostró».

El profesor Andrew Przybylski, que supervisó el trabajo, añadió: «Sabemos que el cerebro de los niños es más susceptible a la influencia ambiental que el de los adultos; como el tiempo de pantalla digital es un fenómeno relativamente nuevo, es importante cuestionar su impacto».

El profesor Matti Vuorre, de la Universidad de Tilburg, coautor del estudio, observó: «Algo que distingue a este trabajo es que nuestro plan de análisis fue revisado por expertos antes de ver los datos; esto añade rigor a nuestro enfoque». Y añadió: «Uno de ellos también sugirió que analizáramos las redes sociales por sí solas, porque son una fuente de preocupación para muchos. Y no encontramos nada especial en esta forma de compromiso en línea».

El profesor Przybylski concluye: «Nuestras conclusiones deberían ayudar a orientar los acalorados debates sobre tecnología lejos de la hipérbole y hacia la ciencia de alta calidad. Si los investigadores no mejoran su enfoque del estudio de la tecnología, nunca aprenderemos qué lleva a algunos jóvenes a flojear y a otros a florecer en la era digital».

Comunicado de la Asociación ESpañola de Pediatría sobre la edad de uso de dispositivos móviles en la infancia y la adolescencia.

Estos días leíamos el comunicado de la AEP sobre la edad de uso de dispositivos móviles en la infancia y la adolescencia. Y destacábamos su apuesta por «aprender a hacer un uso saludable de los dispositivos digitales a cualquier edad». No nos puede parecer más acertado teniendo en cuenta los resultados de los informes con los que contamos. Pero mientras se avanza en este sentido, os invitamos a leer este artículo sobre las inquietudes de las familias respecto a los niños y la tecnología y a compartir impresiones.

 

Fuente: Oxford Internet Institute.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay.

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