Jóvenes y lectura digital, ¿un binomio en alza?

Jóvenes y lectura digital, ¿un binomio en alza?

¿Son los jóvenes y la lectura digital un binomio en alza?

La evolución de la lectura digital y su calado entre los jóvenes es un aspecto que merece mayor atención. La razón no es otra que poder conocer más a fondo el comportamiento real de los jóvenes ante las prácticas de lectoescritura en la esfera digital. Así podremos componer de una forma más nítida y certera la radiografía actual del lector joven en España. Tanto en su conjunto como en relación con los materiales digitales de lectura. Y, especialmente, sus prácticas de escritura en el entorno digital. ¿Son los jóvenes y lectura digital un binomio en alza?

En términos generales, al hablar de jóvenes y lectura la afirmación de que “los jóvenes de hoy no leen” resuena por muchos rincones. Pero dicho así y sin matices, ¿es realmente cierta esta aseveración? ¿Tiene una base argumental sólida o por el contrario está asociada a un discurso alarmista y catastrofista que disocia juventud y lectura se asienta sobre pies de barro? Contrastemos dicha afirmación con los datos que ofrecen los informes de índices y hábitos de lectura en la población española. Así podremos sopesar hacia qué lado se podría inclinar  la respuesta al último interrogante.

Empecemos por tomar el último informe anual sobre los hábitos de los lectores que elabora la FGEE. De él nos hacíamos eco en un reciente post. En él encontramos datos que contradicen la desafección de los jóvenes por la lectura. Y, por el contrario, destacan que en las franjas más inferiores de edad se superan significativamente los niveles de lectura que se muestran en el conjunto de la población mayor de 14 años. Algo que apunta al binomio en alza que hemos mencionado.

Los jóvenes superan significativamente los niveles de lectura que muestra la población adulta, con lo que se confirma ese binomio en alza.

Jóvenes y lectura digital, ¿un binomio en alza? Imagen 1

Por ejemplo, el informe indica que el 64% del total de la población a partir de los 14 años se consideran lectores en tiempo libre. Cifra que en la franja de 14 a 24 años se ve superada en casi diez puntos hasta alcanzar el 73,8%. Por otra parte, centrándonos en el terreno digital, dicho informe nos dice que prácticamente todos los adolescentes de 15 a 18 años leen algún tipo de contenido en soporte digital. Casi todos en webs y blogs (78,8%) o en redes sociales (83%). Si bien es cierto que, frente a estos altos niveles, cuando hablamos de lectores de libros por ocio en formato digital la cifra varía significativamente. Y cae hasta el 19,0%.

La línea ascendente de la lectura digital en España.

Jóvenes y lectura digital, ¿un binomio en alza? Imagen 2

El último barómetro refleja también la evolución creciente del número de españoles que leen de manera frecuente en soportes digitales. Al menos, una vez al trimestre. Lectores que suponen ya el 30,3% de la población de 14 años o más. La misma línea de expansión y crecimiento se refleja en los datos que ofrecen múltiples fuentes. En concreto, las que analizan el impacto de los periodos de confinamiento a causa de la pandemia de la COVID 19 en los hábitos de lectura de la población española en su conjunto. Y que aportan más luz al binomio en alza de los jóvenes y la lectura digital.

Dichos informes coinciden también en confirmar tanto el aumento de la venta de libros electrónicos como el incremento de los niveles de lectura digital en España. En concreto, a consecuencia de las medidas restrictivas del movimiento experimentadas en nuestra sociedad de un año para acá. Igualmente coincidentes son estos sondeos a la hora de reconocer que es en la franja de los lectores jóvenes en la que parece haber crecido más la lectura en estos periodos de confinamiento.

Los jóvenes también han incrementado su dedicación a la lectura digital en el último año.

Así se desprende, por ejemplo, del estudio realizado conjuntamente por las Universidades de Valencia y Salamanca. Cuyos datos muestran que los jóvenes fueron los que más incrementaron sus tiempos de dedicación a la lectura de ocio, por estudio o trabajo y a la lectura social. En el mismo sentido se presentan los datos del informe de Conecta, realizado en tiempos de pandemia. Los datos del último de la FGEE avalan también que este crecimiento de los índices lectores durante el confinamiento se dio en un grado mayor en la franja de los 14-34 años. En cuanto a los dispositivos de lectura, en este último informe se destaca que los más utilizados entre los lectores de libros digitales son el e-reader (12,6%), seguido muy de cerca por el ordenador (12,5%).

¿Cómo podemos acercar la lectura digital a los jóvenes?

Respecto al uso de estos dispositivos según franjas de edad no se ofrecen datos en este informe. Aunque es de suponer que entre los lectores jóvenes los móviles serán los más utilizados. Esto nos llevaría a preguntarnos acerca de la conveniencia de acercar los dispositivos dedicados de lectura al público más joven. Y de cómo llamar la atención del público lector joven sobre las ventajas que les pueden ofrecer y las bondades que encierran. Por ejemplo, en relación a su capacidad de almacenamiento, duración de las baterías y lo saludables que son sus pantallas, algo que salta a la vista, pero que en estas edades poco se tiene en cuenta. Ciertamente, si ponemos en las manos de los jóvenes dispositivos de lectura que les resulten atractivos, cómodos, fáciles de utilizar y funcionales, se irá ganando terreno a favor de la utilización de los e-readers entre el público lector más joven.

Los e-reader de PocketBook a propósito del binomio en alza de los jóvenes y la lectura digital.

Prueba de esa evolución que experimentan los e-readers la tenemos en el PocketBook Touch HD 3. Un dispositivo que en su versión convencional de 6” nos ofrece complementos que aportan valor añadido a las funcionalidades de otros modelos. Es ligero, muy agradable al tacto, de atractiva presencia y multitáctil. En cuanto a la iluminación de la pantalla resulta uniforme, puedes leer con luz frontal o sin ella. Y cuenta con la opción Smartlight.

Es muy completo en cuanto a la gama de formatos que lee. Y otra baza a su favor es que se pueden escuchar audiolibros, para lo que incorpora un adaptador de miniUSB a jack que permite conectar los auriculares. Si se precisa, dispone también de una funcionalidad que transforma en voz los contenidos de texto. Estas prestaciones relativas al audio bien pueden ser un elemento de acercamiento de los jóvenes a este tipo de dispositivos.

Un repaso a las cualidades del PocketBook InkPad 3 Pro.

Otro aspecto interesante del modelo en cuestión que tomamos como ejemplo es su conectividad. Y la posibilidad de lectura en la nube con las funcionalidades PocketBook Cloud, Dropbox PocketBook y Send-to-PocketBook. No hay que olvidar, por otra parte, que la versión PocketBook InkPad 3 Pro incrementa en casi dos sus pulgadas y alcanza las 7,8”. Este aspecto puede igualmente ser valorado positivamente por el público joven dada la versatilidad que ofrece para la lectura de cómics y novelas gráficas, por ejemplo.

En todo caso, lo que está claro es que para reforzar el binomio en alza de los jóvenes y la lectura digital, además de orientación, formación y dispositivos de lectura que les atraigan, necesitamos ofrecerles buenos contenidos, de calidad e interés para estos chicos y chicas.

 

Autor del texto: Luis Miguel Cencerrado Malmierca.

Imagen de Perfecto_Capucine en Pixabay.

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