Cómo leer un libro: de la búsqueda de información a la adquisición de conocimiento

Cómo leer un libro

Leer un libro es una actividad aparentemente sencilla. Y, en cierta medida, lo es. Lo que es complicado es adquirir conocimientos a propósito de una lectura. Y para ello, rescatamos estas recomendaciones de Mortimer Adler de cómo leer un libro cuando el objetivo es precisamente este.

Para Adler, la lectura planteada con el ánimo de adquirir conocimientos presenta cuatro niveles en el desempeño de la actividad que son acumulativos. Desde la lectura mecánica, lo que sería el proceso de decodificación de letras y palabras. Hasta la lectura sintética. Pasando por una inspección de la obra y por una lectura analítica. Así es cómo leer un libro.

La lectura mecánica no plantea muchas dudas. Quizá sí genere alguna el segundo nivel de lectura, en el que se enmarcarían una lectura por encima sistemática y la lectura superficial. Ambos pueden considerarse, a priori, poco adecuados para favorecer la comprensión, pero dan una idea de la obra. Y permiten evaluar el interés de una experiencia de lectura más profunda.

Este siguiente nivel correspondería a la lectura analítica. En este punto el lector tiene ser capaz que clasificar la obra, explicar de qué trata de forma resumida, enumerar sus partes principales y esbozar su contenido. Así como de definir el problema o problemas que el autor está tratando de resolver con su aportación.

La lectura analítica ofrece un conocimiento profundo de la obra. Sin embargo, esto no significa que se entienda el tema desde todas sus perspectivas. Para ello, hay que hacer una lectura comparativa. Y sintetizar el conocimiento de varias obras sobre el mismo tema.

Este cuatro nivel de lectura es el más difícil y exigente de todos. La lectura sintópica implica leer muchas obras o muchos contenidos sobre un mismo tema. Y comparar y contrastar las ideas, el vocabulario y los argumentos de diferentes autores.

Esta tarea se lleva a cabo identificando pasajes relevantes, traduciendo la terminología, enmarcando y ordenando las preguntas que necesitan respuesta, definiendo los problemas y teniendo una conversación con las respuestas.

El objetivo no es lograr una comprensión general de una obra en particular, sino comprender un tema y desarrollar un conocimiento profundo sobre él. Esto es, ser capaz de identificar y llenar los vacíos que queden sobre el mismo.

Si queréis ampliar la información sobre este último nivel de lectura, podéis hacerlo en el siguiente enlace.

 

Imagen de Free-Photos en Pixabay.

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