Bibliotecas que prohíben la entrada a los adultos

Bibliotecas que prohíben la entrada a los adultos

¿Sabíais que hay bibliotecas que prohíben la entrada a los adultos? Biblø Toyen es una de ellas. Está en Oslo y sólo pueden entrar niñas y niños de entre 10 y 15 años.

Está en Toyen, un distrito desfavorecido. Antes estaba allí el museo de Edvard Munch, pero después de su traslado, la zona había perdido actividad. Y quisieron crear un lugar de encuentro para niños y niñas. Así nace esta biblioteca tan particular que está situada en un antiguo videoclub abandonado. Un ejemplo de bibliotecas que prohíben la entrada de adultos.

Los usuarios van después de la escuela. Tienen mucho margen hasta que acaba la jornada y es una forma de mantenerlos en un espacio acondicionado. Otra razón por la que hacer realidad esta iniciativa en un barrio donde un tercio de los niños vive por debajo del umbral de pobreza. En muchos casos, en hogares donde se producen todo tipo de conflictos familiares.

El arquitecto Aat Vos quería convertirlo en “un lugar para los niños que no fuera ni la escuela ni el hogar, pero donde se sintiesen como en casa, bienvenidos. Es como el café del pueblo, pero para niños”. Los niños y niñas usuarios pueden desde leer a cocinar. Así como ver películas, montar espectáculos, programar y hacer videojuegos, y crear objetos con una impresora 3D.

Cuando se puso en marcha el proyecto se consultó a los niños y niñas de la zona, y en lo que más coincidían era en querer un lugar seguro donde sentirse cómodos. Un psicólogo de diseño de interiores trabajó en el espacio. En estas edades, les gusta estar en espacios a su medida, por eso el lugar está lleno de rincones pensados ​​para invitar a las reuniones y debates en pequeños grupos.

En 2017, Biblø Toyen recibió el premio Biblioteca del Año.

Fuente: Usbeketrica.

 

Imagen de Inge Knoff en Flickr.

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.