Programas de lectura compartida en bibliotecas y sus beneficios

Programas de lectura compartida en bibliotecas y sus beneficios

En algunas bibliotecas estadounidenses se están empezando a desarrollar buddy programs, es decir programas de lectura compartida en los que los niños y niñas más mayores comparten la lectura de un libro con los más pequeños.

Este tipo de experiencia de lectura compartida, que viene funcionando desde hace tiempo en algunas escuelas estadounidenses, está siendo cada vez más habitual en las bibliotecas, y está obteniendo unos resultados altamente satisfactorios en lo que respecta al fomento del gusto por la lectura, y en algunos aspectos relacionados con la autoestima.

Este tipo de experiencias que promueven la interacción, favorecen la seguridad y la autoestima de los niños y niñas con perfiles más tímidos. Incluso, han demostrado ser útiles para chicos y chicas con necesidades especiales, que son recibidos entre aplausos y tratados como auténticas celebridades cuando participan en este tipo de actividades con los más pequeños, lo que les aporta una gran inyección de confianza.

Además, en este tipo de experiencias de lectura compartida, el lector más diestro puede reacciona en función de la receptividad del lector más novato, con lo que la compresión se ve reforzada y mejoran las capacidades de aprendizaje. De hecho, un estudio llevado a cabo en 2011 en la Universidad de Durham en Escocia, en el que participaron unas ciento treinta escuelas primarias en las que se estaban implementando estos programas de lectura, mostró que el rendimiento académico de los estudiantes había mejorado considerablemente.

En ocasiones, en el marco de este tipo de programas se desarrollan otras actividades, y además de compartir lecturas, los más mayores ayudan a los más pequeños a crear sus propios libros ilustrados, o refuerzan los aprendizajes de una determinada asignatura, por citar un par de ejemplos. También tienen lugar batallas de libros, competiciones en torno a la lectura que resultan muy motivadoras, y fomentan el trabajo en equipo.

Algunos aspectos a tener en cuenta la hora de realizar este tipo de programas en bibliotecas:

  • Establecer un número de participantes adecuado y una periodicidad y continuidad para el desarrollo de las sesiones que permita alcanzar los resultados propuestos.
  • Realizar una selección de lecturas para el proyecto adecuada en lo que respecta a los intereses, los gustos y las habilidades lectoras de los participantes, la extensión, etc.
  • Asegurarse de que a los participantes más mayores les gustan los libros que van a leer. De hecho, se recomienda involucrarlos en la selección de lecturas.
  • Reforzar las capacidades lectoras de los más mayores en lo que respecta a la lectura en voz alta: proyección de la voz, ritmo de lectura… a través de diferentes dinámicas, ensayos.
  • Crear un ambiente lúdico para el desarrollo de las sesiones.
  • Se recomienda, además, buscar el apoyo de escuelas, otras bibliotecas, y de los padres y madres de los participantes.

Esperamos os sean de ayuda estos consejos, os animéis a realizar este tipo de programas en vuestras bibliotecas, y decidáis compartir vuestras experiencias con nosotros. Ya sabéis, en la lectura (como en otras muchas cosas) la unión hace la fuerza.

 

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