Beacons en bibliotecas

Beacons en bibliotecas

La incorporación de tecnología en espacios físicos con el objetivo de enriquecer la experiencia del usuario es cada vez más común. Hoy hablamos de las posibilidades que ofrecen los beacons en bibliotecas.

 

Los beacons son un tipo de tecnología de bajo consumo basada en la geolocalización, que se incorpora en espacios físicos, y detecta la presencia de visitantes en dicho espacio gracias una app móvil. Esta aplicación ofrece información en tiempo real de los movimientos por dicho espacio en función de la distancia a la que se esté de los beacons.

El uso de los beacons se está generalizando y está cobrando una gran importancia en sectores como el cultural, debido a que se trata de una tecnología asequible y poco invasiva, que permite a cualquier institución (incluidas las bibliotecas) enriquecer las visitas a sus espacios físicos gracias a la señalización de áreas específicas en sus instalaciones, el envío de notificaciones a los dispositivos de los usuarios (que podrán, a su vez, compartir), etc.

Tanto desde un punto de vista informativo (ofrecer explicaciones sobre servicios bibliotecarios, mapas interactivos o propuestas de formación de usuarios en forma de juego, por citar algunos ejemplos) como comercial (solicitar un libro en préstamo o comprarlo, adquirir una invitación o una entrada para un evento, etc.), los beacons pueden, con muy poco, ofrecer mucho a los visitantes o usuarios de cualquier espacio cultural.

Además, los beacons permiten interactuar de una manera social con otros usuarios, posibilitando la creación y consolidación de las cada vez más ansiadas comunidades propias en todo tipo de instituciones. Este tipo de tecnologías de la web física pueden dotar a las entidades culturales de recursos para enriquecer la experiencia de visita de sus usuarios.

Las bibliotecas, que están demostrando su capacidad de innovación y adaptación al mundo digital, no parecen querer quedarse atrás. Un ejemplo de ello es el de la biblioteca de Fayetteville, en Nueva York, donde hace unos meses empezaron a experimentar con beacons para comunicar noticias, notificar eventos, cursos, presentaciones, señalizar áreas específicas en las instalaciones de la biblioteca, etc. De este modo, la biblioteca informa a sus usuarios de forma personalizada de todos sus servicios y actividades través de sus smartphones y estos, a su vez, pueden compartir esta información con sus amigos y conocidos.

Ya hay varios desarrolladores de aplicaciones que han lanzado servicios de micro-localización para bibliotecas, que permiten realizar el envío de mensajes segmentados por área a dispositivos iOS y Android mediante Bluetooth: Capira Technologies y BluuBeam; y recientemente conocimos la propuesta de NetObjexNetObjex SmartLibrary, que está abierta a la incorporación de contenido de otras fuentes próximas al espacio bibliotecario (como, por ejemplo, ofertas de una librería cercana).

Los beacons en bibliotecas ofrecen enormes posibilidades: desde bienvenidas personalizadas a propuestas de ruta (también personalizadas) por el espacio bibliotecario, pasando por el envío de notificaciones, por ejemplo: con los próximos eventos programados para niños cuando un padre o madre entra en el área infantil de la biblioteca, o de información sobre cursos de informática cuando se está en la zona de la biblioteca vinculada a esa temática. También recordatorios para la renovación o devolución de un préstamo.

Además, más allá del envío de notificaciones, la tecnología beacon adecuada y estratégicamente distribuida por un espacio físico puede generar mapas de recorridos de los usuarios, que permiten conocer cómo tienden a moverse por la biblioteca, y en qué zonas prefieren quedarse. También puede utilizarse como herramienta de marketing para llegar a los usuarios potenciales del servicio bibliotecario.

En este vídeo podéis ver cómo funciona esta tecnología y abrir vuestras mente a las enormes oportunidades que ofrecen los beacons en bibliotecas:

 

 

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