Las investigaciones sobre promoción de la lectura son escasas. Por ello, compartimos la aproximación de Sandra Sánchez-García y Gemma Lluch al tema.

Las prácticas de promoción de la lectura han evolucionado desde su surgimiento en los sesenta. En la actualidad se caracterizan por un conocimiento del medio en que se llevan a cabo. Por un protocolo basado en experiencias similares. Y por una evaluación compartida, tanto de los resultados como del proceso de acompañamiento. Sin embargo, hay pocas investigaciones de estas prácticas.

Según Sánchez-García y Lluch, hay estudios publicados en revistas divulgativas, que presentan un relato personal y subjetivo sobre una actividad elaborado por su promotor. Y, por otra parte, encuestas e informes del sector como el reciente Barómetro de Lectura y Compra de Libros España. Pero los resultados resultan sesgados.

Estas autoras han elaborado un estudio de esta documentación. Y lo han publicado en el artículo “La promoción de la lectura: un análisis crítico de los artículos de investigación“. El objetivo es identificar las investigaciones se han realizado sobre promoción de la lectura. Y, de forma más precisa, las metodologías que se han utilizado, el objeto de análisis y los resultados y conclusiones obtenidos.

La investigación muestra cómo la investigación científica sobre la promoción lectora es muy reciente. El 80% de los artículos se publican después de 2009. En segundo término, el tema de la lectura y de su promoción se aborda de forma multidisciplinar. El 51% de los artículos se publican desde el ámbito de la biblioteconomía, un 15% en revistas de psicología de la educación, seguido de un 10% en educación y un 7% en literatura y teoría literaria.

Las investigaciones comparten los siguientes patrones o categorías: contextos y sujetos de la promoción lectora. Además de la lectura en las primeras edades y la lectura por placer y el rendimiento escolar. Y, finalmente, la lectura en la Red.

Conclusiones del estudio sobre las investigaciones se han realizado sobre promoción de la lectura.

Las investigaciones publicadas hasta ahora son una aproximación que muestra un mapa de las nece­sidades apremiantes de este campo de trabajo. El primero y principal es establecer una terminología compartida que diferencie claramente los términos base.

En segundo término, se destaca que hay mucho activismo y pocos datos e investigación. Los trabajos se han centrado en proponer, diseñar o describir las acciones pero no en analizar las categorías de lo que se hace.

Finalmente, se subraya la necesidad de ampliar el tipo de investigación sobre los resultados de las acciones de promoción de la lectura. La finalidad es poder establecer un protocolo de trabajo fiable, amplio y verificado, y profundizar en el objetivo de crear lectores.

A partir de estas conclusiones, las autoras proponen que las instituciones ofrezcan datos claros, reales y precisos de las políticas públicas de promoción de la lectura que llevan a cabo para dar el salto cualitativo que está pendiente.

 

Fuente: Gemma Lluch.

 

0 Comentarios
Deja un comentario
Tu correo electrónico no será publicado.